A ti, mamá valiente que has pasado por una cesárea

Las mamás que dan a luz por medio de cesárea son las heroínas de las que no siempre se habla. Lo son porque a día de hoy aún es muy común escuchar frases como que “parir de este modo evita a la mujer los dolores del parto” o que “todo es más relajado”. Y más aún, que parir por cesárea no es tan emocional ni tan bonito como un parto vaginal.

Es momento de desterrar todas estas ideas. Para empezar, traer al mundo a un hijo mediante cesárea no es algo que una elija. Hablamos de un procedimiento quirúrgico forzoso que se lleva a cabo cuando hay complicaciones imprevistas. Es posible que se programe por anticipado o que sea una opción obligada en el último momento.

Si dar a luz es de por sí un momento especial pero cargado inevitablemente de una mezcla de miedo y estrés, la madre que va a ser sometida a una cesárea vive muchos más temores. A la angustia de la intervención se le suma ante todo la incertidumbre de si todo irá bien.

Asimismo, sabemos que todos los partos son especiales, que todos y cada uno de los nacimientos son increíblemente hermosos. No es pues adecuado ni acertado ensalzar uno sobre otro ni pensar que con una cesárea todo es sencillo, indoloro y rutinario. Son muchos los detalles, las inconveniencias y las angustias que vive toda madre que pasa por este proceso.

Queremos invitarte a reflexionar sobre ello. Queremos dar un homenaje a las mamás valientes que han dado a luz por cesárea.

Lo que nadie te cuenta de una cesárea

Puede que tu bebé sea muy grande, que tengas gemelos, que venga de nalgas o que la frecuencia cardíaca del bebé le preocupe al médico. Son muchas las causas por las que se opta por una cesárea. Es algo que casi nunca se tiene previsto y que una mujer no suele imaginar cuando visualiza de qué manera le gustaría traer al mundo a su hijo.

Otro aspecto que se suele decir sobre las cesáreas es que “están de moda”. A día de hoy ante el más mínimo riesgo los especialistas evitan el parto vaginal para optar por la cesárea, algo que muchos colectivos están criticando. De hecho, la propia OMS (Organización Mundial de la Salud) advierte de que el número de cesáreas está aumentando demasiado. La tasa ideal de cesáreas que se establece desde este organismo está entre el 10 y el 15%.

Sin embargo, en países como España estamos llegando al 21%. Como vemos, son muchas las mujeres que han pasado y pasarán por esta intervención donde custodiarán para siempre una cicatriz en su abdomen que, a pesar de todo, lucirán con orgullo.

Sin embargo, son varias las cosas de las que siempre se nos habla sobre las cesáreas. Te lo explicamos.

No sentirás las contracciones del parto, pero el postoperatorio será duro

” ¡Al menos con una cesárea no te enteras de nada!” Si has dado a luz por cesárea y te han dicho esta misma frase, sabrás sin duda lo poco que se conoce aún sobre esta delicada intervención.

Los dolores del postoperatorio son intensos y limitantes.

El proceso de recuperación es más lento que en el parto vaginal.

Muchas mujeres tardan bastantes días en poder ponerse de pie. Esa limitación en la movilidad impide poder atender al recién nacido como la mamá desea. Bañarlo, cambiarlo o darle el pecho puede ser complicado y se necesita ayuda.

El protocolo médico de la cesárea, imposible de olvidar

Como ya sabemos los protocolos médicos restan muchas veces ese momento donde las emociones están a flor de piel. En el caso de la cesárea, la mamá pierde todo tipo de control y contacto con lo que le envuelve.

No siente las piernas. Se le pone una tela enfrente donde ya no podrá ver nada. Los brazos están en cruz y a veces atados. Se siente vulnerable y por si fuera poco, no siempre se permite que la madre esté acompañada por su pareja.

La sensación que viven algunas mujeres es de gran incomodidad.

No siempre es posible practicar  el “piel con piel”

Uno de los instantes más emocionantes es ver a nuestro hijo y sentirlo sobre nuestra piel. Las mamás que dan a luz por cesárea deben esperar a que alguien le enseñe al bebé tras esa tela que tiene en frente suya.

Más tarde, el niño será llevado a otra sala con el papá, puesto que no todos los centros médicos propician el contacto piel con piel en caso de cesárea. La madre debe recuperarse y esos instantes mágicos que inician el vínculo no puede llevarse a cabo.

Para concluir, sabemos también que pocas cosas son tan recomendables como un parto vaginal. El bebé dispone de un mejor sistema inmunitario, se favorece la producción de oxitocina y ante todo, evitamos muchos riesgos asociados a la cesárea.

Sin embargo, hay que dejar claro un aspecto: la cesárea es maravillosa. Y lo es porque salva vidas, porque gracias a ella muchas familias crían a sus hijos. Eso es lo más importante. Así que desde nuestro espacio damos un sentido homenaje a esas madres valientes que dieron a luz de este modo, y que aún ahora, sienten orgullo por esa bella cicatriz de su abdomen.

FUENTE: eresmama.com

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